Sensibilidad en la zona púbica y cómo tratarla
b) Ropa ajustada y falta de ventilación
El uso frecuente de ropa interior o pantalones muy ajustados puede generar fricción constante y retener humedad. Este ambiente cálido y húmedo favorece el crecimiento de bacterias y hongos, causando irritación o infecciones como la candidiasis o dermatitis de contacto.
c) Infecciones cutáneas o de transmisión sexual (ITS)
Algunas infecciones pueden manifestarse con sensibilidad, ardor o dolor en la zona púbica. Entre las más comunes se encuentran la vaginitis, la balanitis, el herpes genital, la clamidia o la gonorrea. Estos cuadros suelen acompañarse de otros síntomas, como flujo anormal, picazón o lesiones visibles. Ante cualquiera de estos signos, es fundamental acudir a un profesional de salud.
Comprar vitaminas y suplementos
d) Alergias o reacciones a productos de higiene
Geles íntimos, jabones perfumados, suavizantes de ropa o preservativos con látex pueden provocar reacciones alérgicas locales. Estas sustancias alteran el pH natural y dañan la barrera protectora de la piel, generando hipersensibilidad y picor.
e) Cambios hormonales
Durante la menstruación, el embarazo o la menopausia, los niveles de estrógenos fluctúan y pueden modificar la lubricación y la sensibilidad de la piel en el área genital. En mujeres posmenopáusicas, por ejemplo, la sequedad vaginal y la atrofia vulvar son causas frecuentes de molestias y sensibilidad aumentada.