La tarde caía con un tono dorado sobre la ciudad cuando Ofelia Merina —actriz legendaria, referente cultural y figura enigmática durante décadas— se sentó frente a la cámara para una entrevista que, según los rumores, sería “reveladora”. Lo que nadie imaginaba era que ese encuentro se convertiría en una de las confesiones más sorprendentes, íntimas y desbordantes de emoción en toda su trayectoria.
A sus 76 años, con una serenidad luminosa y una voz que aún conservaba la fuerza con la que cautivó a generaciones, Ofelia comenzó la conversación con una frase que paralizó de inmediato al público:
“Lo amo, aunque me tarde 76 años en decirlo.”
El silencio posterior fue casi reverencial.
La entrevistadora titubeó.
El equipo técnico contuvo el aliento.