El frasco estaba parcialmente cubierto de tierra y hojas y tenía musgo en la parte superior. Parecía que llevaba allí muchos años. El hombre lo sacó. Al principio no entendió qué era, pero cuando le quitó la suciedad vio dentro unas hojas de papel.
El frasco estaba cerrado con una tapa metálica oxidada, pero aún así se podía abrir con dificultad. Los papeles del interior parecían mojados, pero no del todo y se conservaban más o menos en paquetes pegados entre sí. Abrió el frasco y sacó algunas hojas. Al principio parecían cartas antiguas, pero luego distinguieron la palabra diario escrita a mano en la portada.
Los papeles parecían descoloridos y algunas líneas eran ilegibles, pero se entendía que se trataba de la descripción de una expedición. Había fechas de los años 70. El cazador decidió que podía ser valioso y lo guardó todo con cuidado, procurando no dañarlo. Regresó al pueblo con su botín y se lo contó a sus conocidos.
Un vecino le aconsejó que llevara el hallazgo a la policía local o al servicio de emergencias porque quizá estuviera relacionado con la desaparición de alguien. Así lo hizo el agente local. Echó un vistazo. Vio la mención del año 1972 y comprendió que podía estar relacionado con la legendaria pareja desaparecida.
Llamó a un especialista en documentos históricos. Este intentó secar las páginas y escanear las partes mejor conservadas. Poco a poco se pudo leer algunos párrafos. El texto resultó ser el diario de los turistas desaparecidos. La letra no era muy legible, pero se podían distinguir algunos detalles. Escribían sobre cómo avanzaban por el sendero, dónde montaban la tienda, cómo se sentían. Mencionaban pequeños conflictos. Alguien estaba cansado, alguien quería parar.
Dibujaban esquemas de dónde se encontraba el manantial y cómo llegar al siguiente arroyo. Mencionaban que la ruta era fácil y escribían fechas aproximadas. Todas ellas coincidían con los primeros días de su viaje. Luego venían anotaciones fechadas aproximadamente en el quinto o sexto día de la excursión que ya denotaban inquietud.
Escribieron que se habían topado con una construcción inusual, parecida a una casita abandonada o una garita, pero que claramente alguien vivía dentro. Mencionaron que decidieron no entrar porque desde lejos vieron huellas de una fogata. Luego anotaron que en las montañas había personas que no les gustaban.
parecían estar siguiéndoles, pero sin delatarse. Más adelante, las líneas se interrumpían y algunas palabras estaban borrosas por la humedad. Sin embargo, se conservaron algunas partes en las que la pareja escribía que tenían miedo de continuar la ruta debido a los extraños encuentros. Uno de los autores del diario afirmaba que por las noches oía voces incomprensibles, diferentes a las de los turistas habituales.
Luego alguien se acercaba a la tienda, pero huía rápidamente cuando se asomaban. Escribieron sobre la sensación de peligro. Todavía no parecía algo sobrenatural. En algunas zonas montañosas hay personas que se dedican a la extracción ilegal de recursos o se esconden. Pero la hostilidad y el secretismo de estas personas podían suponer una amenaza para los viajeros ocasionales.
Los autores del diario estaban claramente nerviosos y se planteaban si debían dar media vuelta. Decidieron continuar con la ruta porque ya no les quedaba mucho y el tiempo era bueno. A continuación hay un salto de varias páginas. parece que se rompieron o se mojaron por completo.
La siguiente parte legible comienza directamente con la afirmación de que se habían metido en problemas. Los turistas escribieron que alguien les había quitado sus pertenencias, parte de su equipo, y se comportaba de forma agresiva. No está claro quiénes eran. No hay una descripción concreta de las personas, ni se menciona su número. Se ve que la pareja no entiende por qué los retienen. No hay demandas de rescate. Escriben que no pueden irse, que los vigilan.
Uno de los participantes señaló que les obligaban a realizar algunas tareas, posiblemente llevar agua o preparar comida. Pero todo es breve y entrecortado. El último fragmento de la nota era el más difícil de leer debido a las roturas y las manchas, pero fue precisamente este el que causó mayor impacto.
Decía, si leen esta nota es que ya no estamos vivos, no sabemos quiénes son, nos retienen por razones desconocidas. Después el texto se interrumpe. Aparentemente no tuvieron tiempo de terminarlo. En los márgenes había palabras de desesperación, de que encontraban grietas para esconder el papel y que iban a enterrar la lata. Había un pequeño dibujo de un árbol y junto a él una piedra.
Al parecer, la pareja quería indicar el lugar donde habían enterrado la lata. Las fechas coincidían con el séptimo día de su excursión prevista. Cuando esta historia salió a la luz en 2012, los habitantes del pueblo quedaron conmocionados. Resultó que la leyenda de los turistas desaparecidos encontraba una confirmación real en su diario.