En 1972 Turistas Desaparecieron en Montaña—40 años Después Hallan Diario en Frasco Junto Árbol!

Desde los primeros minutos todo salió mal. En 1972, una pareja joven decidió irse a la montaña. Elegieron una ruta sencilla para una semana sin ascensos difíciles ni pernoctaciones en zonas peligrosas. Tenían experiencia en excursiones, aunque poca, pero suficiente para no perderse en los senderos. La época del año era de clima templado. Casi no había nieve.

Solo en las cimas de las montañas podían quedar pequeños trozos de hielo. El tiempo prometía ser tranquilo. Sus amigos los despidieron. Todos les saludaban con la mano y bromeaban diciendo que tenían que volver antes del fin de semana, ya que uno de ellos tenía un trabajo importante y el otro una celebración familiar.

La pareja estaba llena de energía y entusiasmo. Aseguraban que nada malo podía pasar. Sin embargo, contra todo pronóstico, desaparecieron sin dejar rastro y durante 40 años nadie supo qué les había ocurrido. En aquella época las posibilidades de búsqueda eran limitadas.

No había comunicación por satélite, no existían los teléfonos móviles y la comunicación por radio era muy poco frecuente entre los turistas normales y muy cara. Si las personas no llegaban al punto de control de la ruta, la búsqueda solo podía comenzar unos días después, cuando los familiares denunciaban su desaparición. En este caso, los padres de la joven acudieron a los servicios de rescate de la zona montañosa y explicaron que sus hijos habían prometido regresar en una fecha determinada, pero no se habían puesto en contacto.

Los equipos de rescate enviaron un grupo de voluntarios y comenzaron a reunir a cazadores locales para recorrer todos los senderos conocidos. No hubo resultados. Durante una semana de búsqueda no se encontró ni el equipo, ni restos de una hoguera, ni la tienda abandonada. Era como si se hubieran desvanecido.

Varios testigos afirmaron haber visto a turistas similares al pie de las montañas un par de días antes de la fecha oficial de regreso. Pero esto no fue confirmado por otros testigos. Podría tratarse de un error o una coincidencia. Cuando la primera oleada de búsquedas resultó infructuosa, los familiares se unieron a la búsqueda, contrataron a su propio guía y recorrieron antiguas cabañas y cuevas.