Cómo practicar la técnica del espejo
Para aprovechar los beneficios de esta técnica, es necesario que pongas de tu parte y realices el ejercicio con constancia. El objetivo es crear un momento de conexión contigo mismo donde dejes a un lado la autocrítica. Te explicamos cómo hacerlo paso a paso.
- Elige el momento y lugar indicados: procura que sea un espacio tranquilo e iluminado donde puedas concentrarte.
- Adopta una buena postura: mantén tu espalda recta y los hombros relajados. Respira profundo y exhala con lentitud.
- Mírate directo a los ojos: fija la mirada en ti mismo y deja que los pensamientos fluyan. El contacto visual es indispensable.
- Exprésate en voz alta: pregúntate, qué ves en el espejo, qué cosas buenas tienes y qué es lo que más te gusta de ti. Responde en voz alta con afirmaciones y frases de autoaceptación, enfocándote en tus cualidades y logros; por ejemplo: “Soy suficiente tal como soy”.
- Sé constante: además de vivir el ejercicio de manera consciente, practícalo todos los días o varias veces por semana para que tenga un impacto duradero.