La importancia de mantener una relación sana
Aunque las parejas pueden atravesar problemas, la diferencia entre una relación sana y la tóxica es que la primera siempre implica que el bienestar sea mayor que el malestar. Para que esto sea así, es fundamental construir un vínculo basado en el respeto, la comunicación y la confianza.
Entonces, fomenta la comunicación honesta y expresa tus sentimientos sin temor. Por ejemplo, si algo te molesta, no lo guardes, háblalo con calma. También, es clave respetar a la pareja, ya sea no molestándote si sale con amigos, apoyándole en sus proyectos o entendiendo que no siempre deben hacer todo juntos. Fortalecen el vinculo pequeños gestos, como enviar un mensaje en un día importante, escuchar sin juzgar o evitar el control de sus redes sociales.
Una relación debe ser un espacio seguro donde ambas personas puedan crecer juntas. Si detectas comportamientos dañinos que se repiten, lo mejor es reflexionar sobre ellos y, si es necesario, buscar respaldo de amigos, familiares o incluso ayuda profesional para terminar. Tu bienestar siempre es prioritario.