4. Reino Unido
Las creencias wiccanas tienen sus raíces en el culto a la naturaleza y la magia. Esta religión se originó en Inglaterra en la década de 1950 y se basa en tradiciones paganas anteriores a la adopción del cristianismo en Europa. En la Wicca, los grupos se definen como pequeñas comunidades de magos que trabajan juntos para perfeccionar la práctica de la magia y los rituales pacíficos. Los wiccanos practican magia ceremonial, comparten comidas rituales y se comunican con los dioses. Aunque se autodenominan "brujos", rechazan el estigma negativo asociado con el satanismo y las artes oscuras.
Los wiccanos, presentes principalmente en el Reino Unido y Estados Unidos, pero también en todo el mundo, celebran la luna llena, el solsticio de verano, el equinoccio de primavera y el festival de Samhain. Samhain tiene sus raíces en la cultura celta de hace más de dos mil años. Los celtas creían que durante Samhain se levantaba la barrera entre el mundo mortal y el espiritual, lo que les permitía comunicarse con los muertos. Celebraban festines en su honor, se disfrazaban, cantaban canciones y representaban obras de teatro. Aunque esta tradición ha desaparecido en gran medida, sus costumbres han evolucionado hasta convertirse en lo que hoy conocemos como Halloween. Los wiccanos modernos y otros paganos aún celebran Samhain.
5. Haití
El Opiah es una mezcla de magia y religión que se originó en el Caribe durante la trata de esclavos. Este tipo de magia, proveniente de África Occidental, utiliza hechizos para predecir el futuro o facilitar tareas. Aunque no existen instituciones ni estructuras religiosas formales para el Opiah, sus practicantes son considerados guías espirituales. La forma más prominente de Opiah es la práctica del vudú en Haití. Los practicantes del vudú utilizan hechizos para dirigir la magia en beneficio propio o de otros, para comunicarse con otros reinos celestiales y para predecir el futuro. También puede usarse indebidamente para dañar a otros.
6. México
La versión mexicana de la magia se centra en la Santa Muerte. Aunque es una santa, esta figura tiene sus raíces en supersticiones mágicas y a menudo conlleva connotaciones malévolas. La Santa Muerte se representa como una mujer con una máscara de calavera y una capa larga, y se cree que sus estatuas poseen poderes mágicos. Las estatuas negras de la Santa Muerte se utilizan a menudo en rituales de maldición, y muchos consideran su presencia un presagio de mala suerte. Quienes desean practicar magia negra utilizan una estatua de la Santa Muerte para representar sus creencias.
Castillo en Rumania